miércoles, 7 de marzo de 2018

OTRO FEMINISMO ES POSIBLE

 EL PAÍS. 7-3-2018


No nacemos víctimas


En el Día de la Mujer nos proclamamos en deuda con aquellas mujeres que lucharon por conseguir la igualdad de derechos y deberes entre los sexos. También expresamos nuestra inquietud ante una corriente de opinión supuestamente feminista que pretende hablar en nombre de todas las mujeres, imponerles su forma de pensar y retratarlas como víctimas de nacimiento de lo que llaman el heteropatriarcado. Nosotras no nos reconocemos víctimas de nuestros hermanos, parejas, padres, hijos, amigos y compañeros, nuestros iguales masculinos. Nos rebelamos contra esa política de identidad que nos aprisiona en un bloque monolítico de pensamiento que niega la individualidad.
La situación de las mujeres en España, según todas las estadísticas de organismos internacionales, es de las mejores del mundo, sin que ello signifique que no pueda mejorar. En la actualidad, hay más mujeres en la universidad que hombres, el fracaso escolar es mayoritariamente masculino, al igual que el suicidio, y la presencia femenina se hace cada vez más evidente en profesiones como la medicina, la judicatura, la Administración del Estado o los niveles más altos de la política. Además, nuestra expectativa de vida supera en varios años a la de los hombres.
Las niñas de hoy necesitan saber que ellas no son víctimas y que tienen su futuro en sus manos
En la última década, sin embargo, coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley de Violencia de Género, se ha instalado en el discurso predominante en los medios y en la política una corriente de pensamiento que presenta a las mujeres como víctimas por definición de una sociedad machista. El victimismo es un estado psicológico que conduce a la parálisis y nosotras no estamos dispuestas a perder la libertad, conquistada a lo largo de un siglo de lucha, por que nos quieran amilanadas.
Subrayamos que nuestro país, España, es uno de los más seguros del mundo para las mujeres, con un índice de violencia de pareja comparativamente inferior a nuestro entorno, incluidos los igualitaristas países nórdicos. Llamamos a que la lucha contra la Violencia de Pareja sea siempre guiada por la evidencia científica más que por la ideología. Sólo así llegaremos a intervenciones sociales más eficaces para frenar la intolerable violencia contra las mujeres. Simultáneamente, no ignoramos a las víctimas masculinas de otro tipo de violencia, hombres y niños, y rechazamos la postura anticientífica que niega la agresión femenina.
Celebramos la eliminación de las barreras para que las mujeres puedan colmar sus más altas ambiciones profesionales. Ahora bien, si las cimas más visibles de la la política y la empresa no están ocupadas de manera paritaria por mujeres no tiene por qué ser debido a la discriminación ni a la opresión patriarcal. La brecha de género en profesiones de ciencia y tecnología sigue siendo un desafío que requiere nuevos enfoques pedagógicos y respeto a las opciones de cada una de las mujeres. Aquí, como en todo, la mujer es libre para escoger, sin tener que ser un clon del hombre.
El 8 de marzo conviene celebrar que la gran mayoría de las mujeres en España somos libres para elegir carrera profesional, trabajo y tipo de vida. Reconocemos la responsabilidad derivada de esa elección a la hora de decidir qué estudiar, quién escoge la jornada reducida o no en caso de ser padres, la duración del período de alimentación del lactante por la madre o cómo se organiza la conciliación laboral.
Proclamamos el derecho de nuestros hijos a saber que han tenido la inmensa suerte de nacer en un país donde existe el respeto a las mujeres y donde las niñas llegarán donde quieran. Porque ya lo han hecho. Porque ya hay rectoras de universidad, investigadoras, políticas, médicos, ingenieras, abogadas, escritoras, diplomáticas, periodistas, pilotos, empresarias o juezas. Desde hace décadas ha habido ministras, alcaldesas, presidentas de comunidades autónomas, del Senado, del Congreso, comisarias europeas y vicepresidentas del Gobierno. Obviamente, existe amplio campo de negociación en los hogares donde haya parejas con aspiraciones profesionales porque nadie —ni la mujer ni el hombre— puede tenerlo absolutamente todo. Se trata pues de consensuar mecanismos para aspirar a la mayor conciliación posible entre la vida familiar, la profesional y la estrictamente personal.
Las niñas de hoy necesitan saber que ellas no son víctimas y que tienen su futuro en sus manos.
Esa situación privilegiada de España, que destaca incluso dentro del mundo occidental, es uno de nuestros signos de identidad positivos como país. Según UNICEF, se estima que 133 millones de niñas han sufrido mutilación genital, sobre todo en Oriente Medio y en África. En Irán, hemos visto cómo se ha encarcelado a activistas por quitarse el velo. En Arabia Saudí, por fin, este año, las mujeres podrán conducir. Las tasas de maltrato en América Latina son aterradoras y en gran parte de África ni siquiera hay planificación familiar.
Hace cuatro décadas que las mujeres en España dejaron de depender de los hombres para conquistar la igualdad. A muchas nos sobra el paternalismo y lamentamos que una ideología contraria a la libertad pretenda arrogarse la representación de la mitad de la humanidad y que se alimente de dinero público, de nuestro dinero, para fomentar una guerra de sexos que nos degrada y nos aleja de un futuro compartido.
Celebremos el 8 de marzo que, a diferencia de otras partes del mundo, en España las mujeres no nacen víctimas. Que somos personas adultas, libres y responsables de nuestras elecciones.

 Firman este manifiesto: Teresa Giménez Barbat, eurodiputada (Grupo ALDE); Elvira Roca Barea, historiadora; María Blanco, economista; María Benjumea, empresaria; Sara Gómez, ingeniera responsable de Mujer e Ingeniería en la Real Academia de Ingeniería; Marta Iglesias, neurocientífica; Berta Vias Mahou, escritora; Andrea Martos, científica bioquímica; Mercedes Casanovas, agente literaria; Pilar Rangel, profesora de Derecho Internacional y experta en yihadismo; Míriam Tey, editora; Ana Nuño, escritora; Gurutze Galparsoro, abogada y escritora; Ximena Maier, ilustradora; Anna Soler, arquitecta; Blanca Soto, galerista; Mercedes Monmany, editora y crítica literaria; Laura Fàbregas, periodista; Anna Grau, periodista; Cristina Losada, periodista; Almudena Solana, escritora; Cayetana Álvarez de Toledo, periodista;  Andrea Mármol, periodista; María San Gil, expresidenta del PP vasco; Olivia Bandrés, jefa de gabinete; Juana Vázquez, escritora; Yaiza Santos, periodista y Paula Fernández de Bobadilla, editora.

domingo, 4 de marzo de 2018

EL PROBLEMA DE LAS SECTAS

 Sectas españolas

Testimonios muy claros

 https://www.youtube.com/watch?v=o6Q_dIP48PA

Las sectas. Opiniones

https://www.youtube.com/watch?v=7aEI7oMn_D4

Sectas destructivas. Explicación

https://www.youtube.com/watch?v=6pbA-bbZG4c

SEctas destructivas. Coloquio

https://www.youtube.com/watch?v=Ck7SmvNwKnI

SEctas satánicas y los exorcismos

https://www.youtube.com/watch?v=H8Uxjr8zBl4

domingo, 3 de diciembre de 2017

DIOS Y LOS ADOLESCENTES

UNA ENCUESTA

https://www.youtube.com/watch?v=gtZwRScKGFY

DIALOGO CON UN CREYENTE

https://www.youtube.com/watch?v=5kUo5ys63Pc

jueves, 12 de octubre de 2017

SEXUALIZACIÓN DESDE LA INFANCIA. DIARIO ABC


SOCIEDAD
Las Lolitas sevillanas: la hipersexualización de la infancia
Posan de formas seductora, se maquillan y visten ropa ceñida pese a ser aún niñas; todo por un like en las redes sociales


Tiene diez años y estudia Primaria en un colegio privado sevillano al que acude cada mañana sola. Por el camino se entretiene y, por ello, muchas veces llega tarde a clase. Nada más entrar en el centro escolar se mete en el baño y, con la puerta abierta, se mira al espejo. Se peina y se pinta los labios y los ojos. Aún no está desarrollada, pero se ciñe los pantalones y la camisa para parecer mayor. Estudia cada movimiento que hace, ladea la cabeza, es altanera y tiene una actitud seductora: habla con las manos y vocaliza en exceso. Se comporta como si estuviera actuando y busca a los monitores y al profesor de Educación Física. Cuando acaba la clase, otras compañeras se reúnen con ella para imitar su forma de vestir, compitiendo entre ellas por el chico que les gusta y hacerse fotos. Todas esas imágenes las cuelgan en las redes sociales.
Es un ejemplo real del fenómeno de las nuevas «Lolitas» que aparecen constantemente posando en las redes sociales donde tienen su propio perfil pese a que aún no han cumplido los 16 años, la edad recomendada para ello. Niñas que apenas han pasado la pubertad y que están sufriendo la «hipersexualización de la infancia», una actitud, de la que la propia Fiscalía General del Estado advirtió en su memoria. El Ministerio Público alertaba del «importante adelanto de la edad en la que los jóvenes tienen sus primeras relaciones» y de que las redes sociales sean «el principal medio de comunicación». Un tema al que el juez de menores Emilio Calatayud hizo referencia recientemente sembrando la polémica.
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Muchas de esas niñas cuelgan fotos en esas redes en bañador, con prendas ajustadas y en actitudes poco apropiadas para su edad. Las hay que, en la playa, usan tangas con ocho años. Copian a las influencers, jóvenes que en sus perfiles de Instagram o los vídeo de Youtube seguidos por miles de internautas posan en actitudes provocativas. Sólo que mientras que esas blogueras son casi siempre mayores de edad, su seguidoras e imitadoras están aún en la adolescencia y muy lejos de los 18 años. Algunas de esas pequeñas tienen hasta 1.500 seguidores antes de cumplir los 10 años, algo que cuestiona Mertxe Gordillo, pedagoga y experta en redes sociales. «No concibo que una niña tenga 1.000 seguidores en Instagram y sus padres no vean quiénes son los que la siguen.Es como si en el portal le esperan 1.000 personas para decirle que está muy guapa», explica la experta.
Es el caso de esta pequeña sevillana, que cuelga fotos sugerentes en Instagram (la red preferida por las más jóvenes por encima de Facebook). Aunque no tenga permiso paterno, le busca las vueltas a sus progenitores, con una identidad falsa o quitándole el móvil. Es una de esas chicas que sigue los pasos de las blogueras que se centran en resaltar lo sexual y lo físico.
Rosa Burgos Belmonte, psicóloga que trabaja en el colegio San Francisco de Paula de Sevilla, advierte de que el fenómeno de la sexualización se ha adelantado y que empieza a verse cada vez a edades más tempranas en las niñas. Si en las clases de Infantil, antes incluso de llegar a Primaria, ya se encuentran con pequeñas que envían cartitas «de tono fuerte» a sus compañeros de aula, en torno a los 9 o 10 años, esas actitudes van a más. Tienen comportamientos «muy sexualizados» que no se corresponden con la edad real. Empiezan a maquillarse y a querer vestirse como chicas mayores o incluso a competir por los niños. Algo que contrasta con sus compañeros de esas edades que todavía siguen jugando.
«Hay un adelanto brutal. Con 9 ó 10 años ya empiezan a comportarse como adolescentes, a quererse vestir de mayores y a buscar relaciones con los chicos», explica la psicóloga que incide en que no ocurre lo mismo con los niños. Yentre los 9 ó 10 años también las niñas empiezan a colgar fotos en las redes para saber si son aceptadas por los demás. «Quieren saber si están guapas o no», dice Mertxe Gordillo, pedagoga y experta en redes sociales.
Lo que ocurre se que estas pequeñas se escapan de la supervisión de los adultos mientras los padres «están en fuera de juego y la situación les sobrepasa». De hecho, también se encuentran casos de niñas que iban muy bien en los estudios y acaban acudiendo a orientación porque comienzan a tener problemas. «Pueden ser buenas estudiantes pero están demasiado tiempo pendientes de las publicaciones y fantasean con ese tipo de vida que ofrecen las influencer», sostiene Rosa Burgos. Eso empieza a ocurrir algo más tarde, a partir de los doce años.
Imitan a esas jóvenes, algunas con miles de seguidores en las redes sociales, que consiguen muchos «me gusta» y tienen muchos retuiteos. Y eso provoca que cada vez haya más niñas que quieran copiarlas. «Con diez años están copiando a las modelos de Instagram, imitan los patrones de las influencer», dice la psicóloga que las califica como «pequeñas Lolitas que tienen muy estudiada la manera de moverse, de hablar y de hacerlo todo de forma superficial». Se fijan en los consejos de belleza y que quieren ser princesas antes de tiempo. Por eso, a veces, cada paso que dan, lo fotografían para inmediatamente colgarlo en las redes sociales. «Sé lo que hace mi hija porque al día siguiente cuelga en las redes lo que hizo la noche antes», afirma la madre de una adolescente de Triana que encuentra el lado positivo de esa sobrexposición.
En muchos casos buscan el reconocimiento de los chicos. Como el caso de otra pequeña de 10 años a la que nunca miraban los niños y que ha descubierto que si se pone «más sensual» se acercan a ella. Sin embargo, hay otro riesgo: cuando no consiguen suficientes «likes» baja la autoestima. O, como le pasó a otra de la misma edad: uno de sus seguidores hizo una crítica de orejas. Desde entonces, siempre se las tapa con el pelo para salir en las fotos. «Cualquier comentario negativo en las redes puede ser devastador para ellas», advierte Gordillo.
¿Por qué se exhiben? Según Mertxe Gordillo, para ellas el uso del móvil es algo parecido a mirarse en un espejo. «Utilizan el selfie como un espejo, miran cual es su mejor lado con la ropa y luego eligen el que más le gusta para colgarlo», explica. Usan las redes continuamente porque, para ellas estar en Instagram es como ir al parque, «un sitio más donde socializarse».
Según la psicóloga Burgos, en algunos casos estas situaciones son consecuencia de la soledad, ya que las hay que, pese a tener una base familiar sólida, pasan mucho tiempo solas. O también suele producirse entre niñas que se han convertido en rivales de sus propias madres y chocan con ellas. En algunas ocasiones compiten hasta por el cariño del padre. El enfrentamiento con la madre empieza por la forma de vestirse. Y de ahí va a más.
La Fiscalía también alertaba del adelanto de la edad en la que las jóvenes tienen sus primeras relaciones sexuales. Algo que corrobora Raquel Calero, psicóloga general sanitaria especializada en sexología de adolescentes que trabaja en el hospital Nisa y que atiende a niñas cada vez más jóvenes. Se encuentra a veces con niñas que pierden la virginidad con doce años. «Lo hacen porque le quieren gustar a un niño e inician relaciones con niños bastante más mayores». A veces llegan a la consulta niñas embarazadas sin saber que lo están y otras que ya han interrumpido su embarazo.
La sexóloga Calero coincide en que una de las causas de estas conductas es la soledad ya que, cada vez hay más que se quedan solos mientras sus padres trabajan. Por eso, algunos inician relaciones de pareja antes de tiempo. Así se sienten importantes. Y también advierte de que no son conscientes de que se convierten en objeto de deseo siendo aún muy niñas.
La cuestión puede convetirse en un problema mayor cuando se trata de fotos más subidas de tono. Según Daniel Valpuesta, fiscal coordinador de Familia y Protección de Menores de Sevilla, reciben numerosas denuncias relacionadas con el uso de las redes sociales y con los envíos de fotos por grupos de whatsapp. Suele ocurrir cuando en el transcurso de una relación sentimental entre adolescentes, la chica le envía al chico una foto en actitudes poco apropiadas o incluso desnuda, algo que ocurre con chicas más mayores, a partir de los 14 años.
Y cuando se produce la ruptura, el adolescente reenvía esa imagen a un chat. Los tribunales lo tramitan como delitos contra la integridad moral y es algo que preocupa al fiscal de menores ya que, además el delito también es cometido por otro menor que es quien reenvía la imagen. «El problema es que esa foto queda a disposición de todos los que la han recibido», advierte Valpuesta. Pero eso son palabras mayores.
En cualquier caso, el fiscal de menores también admite que el fenómeno de las niñas que posan (sin llegar a esos extremos) es difícil de controlar. «Los padres tienen que tener más cuidado con lo que las niñas envían a las redes», alerta asegurando que, más que una cuestión jurídica, es algo social.
Ángeles Carmona, presidenta del Observatorio de Violencia de Género del CGPJ y secretaria judicial en Sevilla, también está muy preocupada por el hecho de que las niñas empiecen a tener relaciones afectivas cada vez más jóvenes e imiten conductas de los adultos a través de las redes sociales cuando no tienen madurez. Y mucho menos para detectar los primeros signos de violencia machista ya que además la edad media de las mujeres asesinadas baja cada vez más. «Nos preocupa estar dando paso atrás», dice.
¿Qué opinan los padres? Gemma García, portavoz de la plataforma «Mis padres deciden», cree que el origen está en que los niños se saltan etapas de crecimiento y la infancia «cada vez dura menos». Es un salto que, a su juicio, viene motivado porque los padres «nos dejamos arrastrar por la sociedad y aceptamos el todo el mundo lo hace». Además, influye mucho estar rodeados de anuncios que «convierten a nuestros hijos en pequeños adultos» y que se valore que desde pequeños manejen las redes ya que la imagen se considera lo más importante. «Hace falta que los padres nos formemos para poder ayudar a nuestros hijos», dice. Otro padre, Jerónimo Vázquez, cree un nivel de sexualización elevado «puede ser perjudicial» para el desarrollo, pero el criterio de qué es correcto y qué responde a una descontextualización del desarrollo está en manos de los padres, un tema educativo dentro del seno familiar. Piensa que hace falta formación para identificar lo que es un comportamiento normal y qué es una influencia nociva y puede perjudicar al niño. «El resto queda dentro de la moral de cada familia». ¿Dónde poner el límite?

sábado, 23 de septiembre de 2017

TESTIMONIOS DE FE DE JOVENES

https://www.youtube.com/watch?v=_NYICe5VFfk

Los jóvenes españoles y Dios

https://www.youtube.com/watch?v=aHHWItZb_fU

jueves, 14 de septiembre de 2017

BIENVENIDA

Bienvenidos todos al Blog de Religión de 3º de la ESO

En este curso vamos a estudiar:

- Dios y los jóvenes. Investigando y sacando conclusiones...
- Religiosidad popular y religiones
- Creer en el Amor

Vamos a trabajar por grupos pequeños de 3-4 personas, donde cada uno tendrá una responsabilidad concreta y será controlada, aunque el trabajo ha de ser de todos:

- Video de presentación
- Elección del aspecto del tema a trabajar
- Encuesta a personas de vuestro entorno sobre este tema, que serán analizadas.
- Búsqueda en libros e internet sobre el tema
- Conclusiones y presentación del trabajo


Veremos varias películas: "Rebelión en las aulas", "Juno", "El diario de Noa"...

Nos iremos de excursión a Sierra de Aracena, si todo va bien...